Sistema psicocorporal creado por Inés López Pachón En una de las primeras imágenes de vida me veo sonriente vestida de flamenca, con un collar rojo. Años más tarde descubrí que, inconscientemente, buscaba la música y la danza como apoyo y sostén de mi vida. De forma casual encontré la danza oriental y me enganché. El pelo creció, mis formas se redondearon y me convertí en una danzarina alegre que se atrevía a bailar en público y más tarde a compartir con otras personas lo que sabía. Me enseñaron Paloma Salmerón, Nesma, Eva Chacón, Laila, Raqia Hassan, Zaza Hassan, Dalilah, Magmud Reda, Tatyana Balashova y Suraya Hilal. Cuando comencé a tener alumnos me dí cuenta de que la integración del teatro, la música y la danza era poderosa y facilitaba que cada persona pudiera crear, situarse en un espacio de libertad para divertirse y compartir. A través de la formación y experiencia como terapeuta de adultos y niños aprendí importancia de la escucha e integración de la experiencia dentro del grupo. Este sistema está indicado para personas que quieran divertirse, descubrir su capacidad sensual, mejorar problemas cervicales y rigidez muscular, así como de la región pélvica y genital. Pueden asistir tanto hombres como mujeres, niños y niñas sin experiencia previa en danza o en trabajo psicocoporal. Es conveniente asistir a los tres seminarios para completar el ciclo de aprendizaje. Cada encuentro de danzaterapia oriental posibilita al alumno/a una conexión real consigo mismo/a desde su propia armonía y equilibrio. Sin experiencia previa pueden descubrir el ritmo propio y, desde ahí, explorar los caminos hacia su bienestar. Es una experiencia muy divertida. Me llamo Inés López Pachón.
Indice de contenidos
La danzaterapia oriental sigue el mismo diseño que los movimientos naturales que se encuentran presentes en toda la creación, como la curva y el círculo en grandes desplazamientos, vueltas y movimientos pendulares, predominantemente de pelvis, caderas, vientre y brazos. Su espíritu es fluido, rítmico, cadencioso y apasionado, y se trabaja en especial el vientre, como hacen los yoghis, jugando con el aire, pero también el eje corporal, la memoria y la espontaneidad. Conecta con la alegría de vivir.
Jugando y Danzando
"Celebro el amor y la vida. Bailo sobre la vida y la muerte. Bailo sobre la tristeza y la soledad. Pisoteo hasta el fondo de la tierra todos los males que me torturan. La danza libera la mente de las preocupaciones del momento. La danza es una plegaria. En la danza celebro la vida.. ¿Por qué no bailas?“ Niketche, Paulina Chiziane.